En este mensaje importante hablamos de los procesos de transformación cultural que nos han llevado a donde estamos en este momento en el desarrollo histórico de la humanidad y el proceso paulatino del discipulado de todas las naciones. Vemos con claridad que Francis Schaeffer tenía razón cuando dijo que la filosofía es la cuña en la transformación de una cultura que primero penetra el orden social a través de un cambio de presuposiciones o de principios principios. El pueblo de Dios tiene que decidir entre dos opciones determinantes para el futuro del movimiento cristiano. O dejamos que que Colosenses 2:8 rige, dejando que el cristianismo sea llevado cautivo por filosofías y huecas sultizas.  “Miren que nadie los haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo.” La otra alternativa más favorable es 2 Cor. 10:4-6 Porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; 5  destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo, 6  y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando la obediencia de ustedes sea completa.